Vago Profesional nació de clases que Edgardo Andrés Paso grabó
para sus dos hijos adolescentes. En el libro quedan las preguntas, las
interrupciones, los errores y las discusiones.
También queda el día en que la máquina se comió 24 minutos de una clase — del minuto 28 al 52 — sin avisar:
ni un asterisco, ni un “acá falta audio”. Lo descubrieron haciendo lo que
enseña el libro: desconfiar de lo prolijo y volver a la fuente.
El lector no recibe cien prompts para copiar. Presencia cómo se pone a
prueba el criterio y conoce seis movimientos prácticos para ensayar en
su casa, aula o trabajo.